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Matrimonios y uniones forzadas de niñas en Latinoamerica y el Caribe

El matrimonio y uniones forzadas de niñas son una grave violación de los derechos humanos de las niñas y adolescentes de Latinoamérica y El Caribe

La afirmación fue hecha por Plan International en Las Américas de cara a la segunda reunión Global de la organización Girls not Brides, que se llevará a cabo en Malasia del 25 al 27 de junio del presente.

La dimensión real de la problemática en la región sigue siendo desconocida por la falta de Información de calidad, y el involucramiento de las niñas y mujeres jovenes en las discusiones politicas. Hacer visibile esta vulneracion de los derechos humanos de las niñas, es el primer paso para erradicar esta práctica nociva; señala Emma Puig de la Bella Casa, representante de Plan International en Las Américas.

El matrimonio forzado y las uniones tempranas no son solamente una grave violacion de los derechos humanos sino que tambien tienen efectos particularmente adversos en las niñas, obligándolas a entrar en la adultez prematuramente, y tiene un impacto negativo en todas las áreas de sus vidas,

violando su salud y sus derechos sexuales y reproductivos, restringiendo su educación, limitando

su autonomía y exponiéndolas a un mayor riesgo de violencias.

“Desde Plan International condenamos enérgicamente la práctica del matrimonio y uniones forzadas de niñas y llamamos a la prohibición de la práctica en la legislaciones de America Latina y el Caribe, sin excepeciones. Las cifras nos preocupan. Por ejemplo; en la República Dominicana 37% de las mujeres entre 20 y 24 años se casaron antes de cumplir los 18 años”, puntualizó Puig de la Bella Casa.

De acuerdo con datos recientes de UNICEF, América Latina y el Caribe es la única región del planeta en la que los matrimonios infantiles no han disminuido en la última década. Todavía en promedio un 25 % de las mujeres jóvenes se han casado antes de los 18 mientras en otras zonas del mundo se han registrado disminuciones significativas.

El impacto de los matrimonioes y uniones forzadas de niñas se extienden tambien hacia las nuevas generaciones, y por eso, la respuesta a esta problemática debe ser multisectorial, enfatizando en el cambio de las normas sociales y culturales que contribuyen a esta problematica y la provisión de oportunidades para las niñas y jóvenes.


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